25 mar. 2011

¿Por qué Pep no quería al Shakhtar?

“No quiero al Shakhtar ni en pintura” expresó públicamente Pep Guardiola antes del sorteo de Champions. El de Santpedor, que ya ha sufrido al conjunto ucraniano, sabía de lo que hablaba. Quizás el Shakhtar, por nombre e historia, no es un equipo considerado grande en el panorama futbolístico europeo, pero la realidad es otra. Los de Mircea Lucescu son uno de los equipos que más ha crecido en la última década de fútbol en el viejo continente. La evolución tanto en su estructura, como en su metodología de trabajo ha llevado al club a otro nivel. Líder indiscutido en su país, por primera vez en su historia pisarán cuartos de final de la máxima competición europea, y por supuesto, lo harán sin complejos. No tienen nada que perder. Sabedores de que la presión es para el conjunto blaugrana, intentarán jugar la baza y sorprender como ya hicieran en un tiempo pasado. El último precedente lo encontramos en la Supercopa de Europa 2009, donde el conjunto ucraniano hizo emplearse a fondo al rival, que tuvo que sudar sangre para batir a Pyatov.

Hoy en día el Shakhtar sigue manteniendo su estructura de equipo con muchos de los mismos jugadores, pero es más fuerte, ha ganado experiencia y tiene las cosas más claras. El club, que desde 2006 no ha parado de crecer ha basado su modelo formativo en el fútbol holandés. La llegada al club de Patrick van Leeuwen fue determinante, un paso hacia delante. Nuevas metodologías en los entrenamientos, mejor gestión del tiempo, residencia propia, mejor enseñanza, escuela de fútbol, conferencias de los mejores entrenadores del mundo y otras cuestiones que han hecho evolucionar al club en todos los aspectos. Si a esto le sumamos la buena hornada de jugadores que han agrupado -en su mayoría brasileños- y que no se caracterizan por ser un equipo vendedor, tienen todos los condimentos para el triunfo. Obteniendo el mejor ejemplo en la consecución en 2009 de la Copa de la UEFA, dejándose mostrar al mundo con buen fútbol.

Más allá del crecimiento exponencial del club en los últimos años, nos encontramos con las dificultades futbolísticas que plantean a sus rivales, ya sea en su competición doméstica donde únicamente ha recibido ocho goles en veintidós partidos, o en Champions, donde pasó la fase de grupos como primero, por delante del Arsenal, y dejando fuera al Sporting de Braga.

El Shakhtar Donetks es un equipo camaleónico, capaz de adoptar cualquier forma o método para doblegar al contrario igual de bien. Trabajan desde un planteamiento base, un dibujo 1-4-2-3-1 con dos mediocentros de carácter defensivo, laterales de largo recorrido y una mediapunta con mucha magia donde William, Douglas Costa o Jadson hacen las delicias del respetable. Un equipo capaz de tocar el balón y de disputarle la posesión y el discurso del partido al Arsenal (51%-49%) o de esperar al contrario y salir rápido. Una versatilidad que les hace un equipo a tener en cuenta. Tomando como punto de inicio sus enfrentamientos al equipo inglés, por sus similitudes al FC Barcelona el Shakhtar no renuncia al balón en ningún caso y sus ayudas defensivas son constantes, no será raro ver que tras pérdida de balón acuden rápido a la recuperación de este, en un 3 vs 1. Dificultando así la salida rápida del rival. No obstante, ejercen esta presión a rachas durante el partido y lo combinan con el cierre general de líneas de pase obligando a tocar a los interiores muy atrás, para restar profundidad. Con una fase defensiva inicial dibujando un 1-4-1-4-1 con un mediocentro entre las dos líneas de cuatro para hacer la cobertura en caso necesario, tras la superación de la primera línea (preferiblemente Hubschmann). Aunque varían la forma, cuando el contrario llega a línea de tres cuartos, pasando así a un 1-4-4-1-1 bien marcado, cerrando espacios que requiere de mucha precisión para ser superada por la acumulación de hombres que plantea.

Luiz Adriano, elemento diferencial ante el FC Barcelona.
Aunque quizás, la seña más identificativa del conjunto es la ocupación constante y racional de las bandas, algo que en un principio podría favorecer al FC Barcelona, pero que también podría jugar en su contra. Tanto los extremos, como los laterales, mantienen ocupados los carriles exteriores en ambas fases del juego, restando así amplitud al contrario y obligando prácticamente a los jugadores de banda a meterse al medio, provocando así un embotellamiento del equipo rival, donde Gai y el mencionado anteriormente Hubschmann cobran protagonismo en sus labores de destrucción. Esto, tras una hipotética recuperación del balón, daría sentido a los automatismos tácticos en la transición ofensiva. Las continuas permutas en la línea de tres con la explotación de la ‘Zona William’ ejerciendo la diagonal fuera-dentro obligarían prácticamente a la alineación de Javier Mascherano, el único con una técnica defensiva capaz de suplir los espacios que se dejarían tras la pérdida. Con el balón en su poder, los ucranianos son un equipo con talento capaz de descansar en la mediapunta. Apuestan por una salida de balón en corto, siendo curioso que Pyatov, salvo en ocasiones, no sea el protagonista del primer pase, pero sí se ofrece como apoyo para el desahogo de la jugada. La capacidad y el criterio de sus centrales para sacar el balón jugado lo tienen pocos equipos en europa. Ya sea la opción corta, o la larga buscando la incorporación de los laterales será algo a tener en cuenta. Ya tuvimos una demostración excepcional en el segundo gol al Arsenal en el Dombass Arena. La calidad de Srna es diferencial en las incorporaciones de segunda línea. El lateral croata, uno de los mejores del mundo en su posición es uno de los mayores recursos ofensivos cuando el partido está atascado.

Por el contrario, en su eliminatoria anterior frente a la Roma de Ranieri, dispusieron otros principios de modelo. Esperaban al rival. Son un equipo sin complejos que no tienen miedo de meterse atrás para salir con velocidad. Mucho más, lejos de Ucrania. Por lo que en el Camp Nou no sería extraño ver un Shakhtar acumulando mucha gente en su campo, en lugar de ir a la presión. Esto, lejos de ser un planteamiento defensivo, pasa por atacar de manera diferente. Tras recibir el primer gol en el olímpico de Roma reaccionaron haciéndole tres en trece minutos, dejando casi sentenciada la eliminatoria. La capacidad versátil de Luiz Adriano en punta de ataque lo hacen un jugador muy difícil de defender. Lo hace bien de espaldas a portería, va bien por arriba y al espacio. Rápido, fuerte. Para el balón, devuelve, cae a banda, desmarque, genera ventaja, ahí está el espacio, gol. Si Puyol no está listo, será complicado. Y por otro lado, la calidad diferencial de Eduardo. El ex gunner es un jugador especial. Lo tiene todo y no tiene nada. Es capaz de resolver un partido con dos acciones técnicas. Guardiola sabe de lo que habla, ya ha sufrido al Shakhtar y esta vez lo tendrá aún más complicado. Vienen con sed de revancha.

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