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Alves crece por dentro

Análisis táctico de una nueva tendencia en el FC Barcelona con Daniel Alves como protagonista.

Anticiparse al recurso del rival

Análisis táctico del partido Valencia CF-Real Madrid CF disputado en la 13ª jornada.

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6 jul 2011

¿Por qué Cesc?

Después del término de la temporada futbolística oficial a nivel de clubes, y tras un parón de casi un mes, volvemos en FALSONUEVE a poner la maquinaria en marcha de cara a la próxima temporada. Lo hacemos con el posible fichaje de Cesc Fábregas por el FC Barcelona. Tras tres temporadas contactando con el jugador, parece que ésta vez la secretaría técnica del club catalán está más cerca que nunca de la contratación del de Arenys de Mar.

Muchos discrepan en la necesidad de la contratación del ‘4’ pero desde esta bitácora tenemos el pensamiento de que pasa por ser un refuerzo prioritario. No solamente porque el potencial actual del equipo se eleve y suba otro escalón, también de cara a un futuro de este grupo de jugadores. Si bien, existen jugadores en la base que podrían desarrollar las funciones específicas que se encomendarían a Cesc, necesitan a éste como puente para que no se vea forzada su evolución y cumplir los plazos necesarios para llegar al máximo nivel. Otros, por otra parte, no verían acertada su llegada debido a la presencia de Thiago como integrante absoluto de la primera plantilla. Pero lo cierto es que tanto Cesc, como Thiago, son jugadores diferentes y complementarios. Capaces de jugar juntos y de potenciarse el uno al otro con su fútbol, desde su perfil y sus convicciones. Las maneras de sentir el fútbol de estos dos jugadores tienen puntos en común, pero son otra cosa.

13 mar 2011

Desnaturalización

Cada plantilla de cada club está elaborada premeditadamente para proponer en el terreno de juego el fútbol de una manera u otra. Los técnicos trabajan en base a lo que han pedido y nunca ficharán un jugador que no encaja en el patrón de juego de su equipo o sus ideales técnicos salvo contadas excepciones en las que ganar variantes en diferentes automatismos. Cuando esto pasa se da pie a la desnaturalización del juego. Esta última semana hemos tenido dos casos similares en la jornada europea. Arsène Wenger y Juan Carlos Garrido, dos técnicos que han hecho sus plantillas y han trabajado a sus jugadores a partir de la elaboración y la posesión del balón han optado por imprimir un carácter diferente en sus diferentes partidos. Ya fuera por la importancia de este o el rival en cuestión se equivocaron de camino. Uno lo pagó quedándose fuera de la competición, el otro supo rectificar a tiempo.

El Arsenal llegaba al Camp Nou con el resultado a favor que había cosechado veinte días antes, pero conscientes de la dificultad de los noventa minutos que quedaban por delante en un escenario en el que ya fueron eliminados la pasada temporada con una excepcional actuación de Lionel Messi. Si bien, la baja de Alexandre Song condicionaba en muchas vertientes el planteamiento por no tener un jugador del mismo perfil futbolístico, Wenger optó por desnaturalizar el fútbol para el que está creado el conjunto inglés, bandera de su país y de europa. Mantener el resultado era primario y eso cegó de tal manera al técnico francés que indicó a sus jugadores hacer algo para lo que no estaban acostumbrados y tampoco listos. Con Diaby, Rosicky y Sagna como novedades en el once, el Arsenal dibujó en un primer momento el sistema habitual 1-4-2-3-1. Diaby acompañaba a Wilshere en la base de la jugada, Rosicky caía a banda derecha y Sagna volvía a la titularidad. En la previa, la alineación de Rosicky presagiaba al equipo inglés luchando por la posesión del balón encarando partido a partir de esa faceta, pero con el paso de los minutos esa teoría se desmontó prácticamente dejando en entre dicha la alineación del checo. El Arsenal no iba a la presión y entregaba el balón y por lo tanto el discurso del partido al rival. Extendían su fase defensiva voluntariamente –algo para lo que no están preparados, mucho menos sin Song- sufriendo así mucho más el fútbol del FC Barcelona. Dibujaban una línea de cuatro, Wilshere como único mediocentro y por delante otra línea de cuatro, incluso obligado en muchos momentos a Nasri a actuar de lateral dejando únicamente a Van Persie descolgado. Juntaban líneas, esperaban al rival. Un caramelo para el Barça, un equipo que se defiende atacando. Wenger no supo reaccionar y cuando lo quiso hacer, se vio con un jugador menos y el Barça infinitamente superior y con muchísima confianza en lo que hacía. Suspenso.

Por su parte, el Villareal afrontaba la ida de su eliminatoria en el Bay Arena de Leverkusen. El planteamiento inicial de Garrido dejó mucho que desear. Mantenía el habitual 1-4-4-2 pero modificaba roles y presentaba un equipo demasiado conservador. Se quedaban en el banco Cazorla, Cani y Nílmar para dar entrada a Marchena en el mediocentro, Wakaso a una banda y Marco Ruben acompañando a Rossi. Con esto, el Villareal cayó en la misma dinámica que el Arsenal ante el FC Barcelona. Entregaba el balón al Leverkusen, equipo con buen trato de balón, y los alemanes se hicieron dueños del partido. En un partido en el que el submarino amarillo debía explotar las bandas por la fragilidad defensiva de los laterales rivales y la poca capacidad de los centrales para cerrar líneas de pase, Garrido daba escena a dos laterales de perfil defensivo y un Borja Valero en carril derecho con tendencia a meterse entre líneas. Esto supuso los peores 45 minutos del Villareal en lo que va de temporada. Muchos problemas para sacar el balón y darle continuidad a la posesión. Rossi se quedaba muy descolgado y Marco Ruben no terminaba de entender su función. Borja Valero se sentía sólo y el Villareal lo notaba. Aún con esto, aprovechando un despite Rossi pudo empatar tras un despiste de Reinartz y le daba a Garrido la opción para rectificar la idea inicial. Con la entrada de Cazorla y posteriormente la de Nilmar todo volvío a su lugar y el Villareal tenía más pinta de Villareal. Ganaron el partido y tienen pie y medio en la siguiente ronda. Aprobado.

La desnaturalización de un patrón base condena al colectivo y por lo tanto resta fútbol. Ordenar a tus jugadores hacer algo totalmente diferente a lo que llevan trabajando casi toda su vida futbolística o en su defecto, para los que les has educado desde tu llegada a un club pone al futbolista entre la espada y la pared. Si bien, hay equipos que basan en esto su fútbol, en la versatilidad de estilos. Elaborando así una plantilla con jugadores capaces de adaptarse a dos estilos totalmente opuestos. Un ejemplo claro, el Real Madrid.

8 mar 2011

Previa: FC Barcelona - Arsenal

Veinte días después del enfrentamiento en el Emirates, llega el partido de vuelta de la eliminatoria al Camp Nou. El equipo de Pep Guardiola tiene por delante noventa minutos para arreglar la diferencia en el marcador del partido de ida. Aunque se podría considerar como una reedición de los enfrentamientos de la pasada campaña, el Barça regresa con peor resultado de su visita a Inglaterra, pero con matices comunes. La temporada pasada el equipo ganaba con solvencia 0-2, dejó escapar el partido y Walcott primero y Fábregas después igualaban la eliminatoria. Ésta vez, con el gol de Villa y el discurso del partido ganado los blaugranas no supieron rectificar lo que ya ocurrió antes. Pero Wenger si venía con la lección aprendida. El partido de hoy es el comienzo de esos momentos en los que se empieza a decantar una temporada de éxito o una temporada en blanco. Es el momento de corregir errores y aplicar conceptos. Si bien, dentro de la derrota de la ida, el resultado no termina de ser malo. Se cuenta con el factor campo y con un gol a domicilio. Lo que podría significar que el equipo ganando 1-0 estaría en la siguiente ronda.

Aunque se espera el máximo espectáculo, la realidad es que estaremos ante un Barça menos Barça y un Arsenal menos Arsenal. Las bajas con las que cuentan ambos equipos son determinantes en el desarrollo del juego de cada once. Por parte del FC Barcelona se perderán el partido Piqué (por sanción) y Puyol (por lesión). Jugadores que intervienen con más o menos relevancia en la salida de la pelota del conjunto blaugrana. En este caso, el Barça tiene jugadores capaces de asumir el rol de las bajas sin demasiadas complicaciones, aunque este ajuste de piezas desemboque en un cambio de perfil del jugador en el mediocentro. Dando por sentado que será Busquets el que ocupe el papel de Gerard Piqué y que por tanto, asumiría una carga importante para la salida del balón, el jugador que ocuparía el puesto de Busquets por posición natural sería Javier Mascherano. El mediocentro argentino en gran parte gracias a su complejo de Busquets ha perdido parte de la esencia de su fútbol, pero con el paso de los partidos se le ve más asentado dentro del grupo, con los conceptos más claras y una mejoría palpable que si se sigue trabajando puede tener frutos de forma óptima. Pero para este encuentro, quizás se necesite al Mascherano de Liverpool. Ése jugador capaz de resolver carencias defensivas por físico y garra, y que en cualquier caso, sería el ideal para tapar al principal generador de fútbol de los gunners, Cesc Fábregas. Acompañando a Busquets, como ya viene haciendo varios partidos sería Abidal, lo que daría lugar a dar cancha a Maxwell o Adriano. El de Curitiba viene de disputar minutos en los últimos partidos, en buena forma. Ante el Mallorca y Valencia se marcó dos buenos encuentros, aunque tiene conceptos por trabajar. Por lo que si Mascherano fuera el encargado de ocupar el mediocentro, sería más que posible una alineación del ex jugador del Sevilla para dar una mayor profundidad a la banda izquierda y así obtener más amplitud si cabe, con Alves al otro lado. Con esto, se cerraría con tres hombres, se ensancharía el terreno y esto generaría más espacios para los Villa, Iniesta o Messi.

Los gunners, como ya hiciera el pasado año Arsène Wenger con Nasri, jugaron al despiste con las bajas. Durante semanas se ha especulado con que Cesc, Van Persie, Song o Walcott se perderían el partido. Finalmente, sólo serán estos dos últimos los que lo harán, mientras que el capitán y el holandés estarán listos para la cita. Aunque como dijo Pep Guardiola en rueda de prensa, “Aún Walcott está a tiempo para llegar en un avión privado”. Tanto el extremo, como Song serán bajas de primer grado para el técnico francés. Por lo que representan en el esquema y por las variantes que permiten al equipo jugar de una manera u otra. Theo ya hizo mella en la ida a las espaldas de un Maxwell que dio demasiadas ventajas al jugador. Como ya analizamos en el partido de ida, el inglés fue uno de los jugadores que hizo cambiar a Guardiola el equipo y que posteriormente, resultaría negativo. Pero ante esta baja, se tiene un recambio natural como es Arshavin. El ruso no está pasando por su mejor momento, pero en estos partidos se crece. Velocidad, desequilibrio, movimiento, control, tuya-mía. Puede aportar muchísimas cosas al equipo si se encuentra bien, incluso mejorar el rol de Walcott en cualquier caso por fútbol. Ante la posibilidad de alinear al ruso este lo haría en el carril izquierdo, siendo Nasri el que pasaría a la derecha como ya hiciera esta temporada ante el Tottenham. Pero el mediocentro camerunés no tendría recambio natural para hacer su labor. Denílson podría ser el elegido, pero su capacidad para sobrevivir en fase defensiva -que ante el Barça se antojan extensas- es demasiado débil y ofrecería demasiadas facilidades a los Xavi o Iniesta, incluso a Messi cuando viene a recoger. Por lo que se podría incluir la posibilidad de alinear junto a Wilshere a Diaby, ya recuperado, que por despliegue físico y ocupación de espacios podría desempeñar mejor el trabajo de Alexandre. Recordemos que el francés comenzó como mediocentro de contención y a medida que ha evolucionado su juego ha ido avanzando su posición de partida en el dibujo del Arsenal. Por lo que no sería nuevo para él. Otra opción sería retrasar la posición de Cesc, metiendo así a Nasri por detrás del delantero y Diaby en la banda para ocupar espacios y así hacer las posesiones del Barça más difíciles de prorrogar. Como última opción para mantener el dibujo, aunque poco probable, estaría la alineación de Eboue junto al mediocentro. Ya ha disputado minutos el marfileño en dicha posición, pero nunca con una alineación de partida. Su físico le permitiría abarcar mucho terreno, pero a su vez, por su poca capacidad táctica podría dejar líneas de pase abiertas en muchas ocasiones.

Aunque para mí, personalmente, la opción más lógica dado el resultado y los jugadores disponibles sería un cambio de sistema. El equipo pasaría a jugar un dibujo parecido al del Barça con 1-4-3-3 y la figura del mediocentro por detrás de los interiores para salvaguardar la zona. Perdiendo así la figura del enganche. Esto facilitaría la alineación de Denílson, escoltado por dos hombres, donde estaría más cómodo en su papel. Posiblemente Cesc y Wilshere, harían el trabajo, mientras Diaby se tiraría a la banda y en la otra Nasri, para intentar mantener la posesión del balón y sumar jugadores en el centro. Esto haría más viable el reservar a Van Persie dejando una referencia de ataque con Chamack o Bentdner.

Las cartas están sobre la mesa, sólo falta darles la vuelta y empezar la partida de ajedrez. Sea cual sea la decisión de los técnicos, estaremos ante un espectáculo futbolístico, con dos equipos luchando por pasar a la siguiente ronda. Una lucha que va más allá del fútbol.

17 feb 2011

Wenger también sabe ganar

A la gente del fútbol, cuando se nombra a Arsène Wenger le viene directamente a la mente el escudo del Arsenal y la imagen del buen fútbol en Inglaterra. Tras quince años en el cargo, el técnico francés nunca ha cambiado su manera de interpretar el fútbol, su paladar exquisito por mantener la pelota en el poder y la estética por encima muchas veces de la efectividad. Llegado a la cuna de la transición rápida y los partidos de ida y vuelta, Arsène tras cosechar éxitos con el Mónaco en su país y experimentar en el fútbol japonés, se hacía cargo de un club con tintes de grande al que ha ido reinventando cada temporada con magníficos jugadores jóvenes, proclamándose como uno de los mayores captadores de talento del fútbol. A pesar de ser muchas veces criticado en Inglaterra por primar al buen juego colectivo quizás antes que a los tres puntos, el técnico nombrado por la IFFHS como mejor de la década también sabe ganar, y sabe ganar bien. Anoche, fue un ejemplo más, de porqué Arsène es uno de los entrenadores más alabados dentro de su colectivo.

El planteamiento táctico ante el catalogado como uno de los mejores equipos de la historia fue perfecto. Muchos comentamos que era una locura tirar contra el Barça la línea tan adelantada, pero cuando se obliga a Xavi e Iniesta a tocar tan atrás, sin dejar líneas de pase abiertas y restando así profundidad al conjunto catalán todo cobra muchísimo sentido. En la previa, muchos pensábamos que el Arsenal, al estar sometido a un dominio extendido en lo que a posesión de balón se refiere y sin estar acostumbrado a ello sufriría. Pero la capacidad de sufrimiento para presionar y bascular del equipo fue muy buena. Entraron muy fuerte en los principios de las dos partes, unos primeros diez minutos arrolladores donde tuvieron al Barça contra la cuerdas, siendo dueños del balón y creando ocasiones. La presencia de Walcott incomodaba bastante, siendo para mí una de las claves la espalda de Maxwell. Eléctrico, incisivo, inteligente y profundo se mostró Theo, llevando el mayor peligro en la primera parte por su banda. Aunque luego se fue apagando con el paso de los minutos, para mí fue uno de los papeles diferenciales, haciendo esto reaccionar a Pep Guardiola y creando un desequilibrio en la transición defensiva.

Tras analizar durante 35 minutos lo que venía a hacer el Barça, en la segunda parte, salieron aún con las ideas más claras. Si bien la tarjeta recibida en el minuto tres penalizaba demasiado a Song en sus acciones, siguieron apostando por el mismo fútbol agresivo, de presión. Con Wilshere -que se merece post aparte- en la base de la jugada y Song haciendo su papel, con más libertad, Cesc ayudaba más en la elaboración que en la aceleración de la jugada. Y el importante y determinante lugar de Van Persie, actuando como falso nueve. El holandés había errado dos ocasiones anteriormente, pero seguía confiado. Bajaba a recibir, control orientado, desahogaba la jugada, tocaba dando amplitud y se marchaba. Y llegó, llegó el gol. A partir de ahí, todo sería más fácil, porque lo más complicado ya estaba hecho. El Barça no supo reaccionar y Arsène estuvo expléndido en la lectura del encuentro. Arshavin volvía a ser Arshavin durante unos minutos, Bentdner fijaba líneas y mientras Koscielny se permitía secaba a Messi de cara a portería.

Para cerrar el partido, contraataque de libro. Pase en profundidad, Wilshere pisa área, arrastra y aparece el genio ruso. Sorprendiendo, con disparo cruzado dejando a la defensa vendida. El trabajo estaba hecho. Como hace un año, el Arsenal sometía al Barça en una segunda parte para enmarcar. Aquella vez la recompensa fue menor, sólo pudieron arrancar el empate. Pero esta vez, Wenger venía con la lección aprendida.

Y es que Arsène, aparte de hacer jugar a su equipo muy bien, también sabe ganar. Para quien dude, sólo deben preguntar en Inglaterra que pasaba allí, allá por el año 2004. O de manera más inmediata, visualizar el encuentro de ayer, una y otra vez. Esto es fútbol.